Z

«Z» de Costa Gavras, 1969.
“…
−Perdón señor juez…
−¿Qué?
Ha dicho usted asesinato, ¿escribo asesinato?
El juez ha sido valiente…”
Quisiera tener los huevos del juez gafapastas; no me importaría usar de los medios del periodista para sacar a relucir la verdad; no quisiera morir por defender lo que hay que defender… Y me gusta pensar (y creo que pienso bien), que España está lejos de ese momento histórico que refleja esta obra de arte cuya intensidad se gana con el transcurrir de los minutos.
Y cuando uno está feliz y saboreando un poco de justicia… llega el final con el amargo sabor de la verdad del martillo histórico. Qué grande y qué duro, como la vida misma.