Botchan, Natsume Söseki

¿Cuántos mundos caben en nuestro mundo? Por suerte bastantes, y ahí está el arte en general y la literatura en particular para llevarnos de la mano a disfrutar de otras culturas, de otros problemas, de otras soluciones. Botchan es un ejemplo de lo que acabo de decir y es que esta novela, publicada en 1906, no solo refleja otra época, la de principios del siglo XX en un Japón que todavía no ha tenido demasiado contacto con occidente, sino otro modo de vida. Una vida reconocible, pero en el fondo muy distinta de la nuestra.

Incidiré en este punto. El protagonista, Botchan (que viene a significar niño mimado), tras unos estudios superiores (que no universitarios) en matemáticas, es enviado como profesor a una remota región de Japón, alejada de la civilizada Tokio y lejos del único contacto familiar que le queda, Kiyo, quien ha sido su cuidadora no solo de niño. Pues bien, descrita la trama, podría pensarse que nos adentraremos en temas habituales; el profesor que enseñará a sus alumnos a ser mejores, mientras él (también) crece y lucha contra sus propios fantasmas, al tiempo que se enamora… Nada de eso.

Botchan es una novela donde se nos relata apenas un único tema: el honor. El protagonista quiere ser justo, odia el lugar al que han mandado sus huesos, pero lo acepta. Ahora bien, lo que no está dispuesto es a aceptar la hipocresía que se desenvolverá a su alrededor. Tampoco se convertirá en un héroe, no se trata de ese tipo de honor, pero sí actuará con pequeños detalles dentro de sus posibilidades. La siguiente línea de diálogo, entre Botchan y el timorato director de la escuela, resume bien mi argumento:

 

‒Es un rasgo de egoísmo por tu parte ‒explotó [el director]‒. ¡Lo único que harás será perjudicar a la escuela! Además, ¿crees que te va a ayudar en tu carrera dejar el trabajo antes de que se haya cumplido el primer mes? Creo que debes pensártelo dos veces.

‒¿A quién le importa mi carrera? Me importa más ser justo.  

 

Dicho lo anterior, reconoceré que no es un libro que me haya entusiasmado, en buena medida porque los problemas que presenta los siento un tanto lejanos, pero sí tiene varios aspectos muy interesantes. Por ejemplo, que el protagonista sea capaz de reconocer sus limitaciones, a lo largo de la obra repetirá y mostrará que es impulsivo, que no es locuaz, y que no es la persona más inteligente, pero no se fustiga, sino que lo asume sin traumas, con entereza y, de nuevo, buscando ser justo. Por ejemplo, la ausencia de pulsión sexual en un tipo que ronda los treinta años, sin que se pueda percibir ningún tipo de represión por ningún lado. Por ejemplo, el personaje de Puercoespín. Y por ejemplo, que la trama no derive hacia sus alumnos, los cuales no tienen apenas peso y en ningún caso nombre. Qué distinto a nuestros temas/clichés habituales.

Antes de acabar quisiera decir que no entiendo la comparación que a menudo establecen los críticos con El guardián entre el centeno de Salinger. Sencillamente, o mi memoria anda descarriada (que puede ser perfectamente), o la comparación está cogida con unos alfileres que no veo necesarios por ningún lado.

Agosto 2018

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5 comentarios en “Botchan, Natsume Söseki

  1. ¡Hola! Leí Kokoro del mismo autor y me gustó bastante, no sé si lo habrás leído pero si no es así te lo recomiendo. Por mi parte no he leído ninguno más pero me apunto este para cuando volver a leerlo y a su especial estilo. ¡Un saludo!

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